Construir para volver

Feliz año a todos los lectores de este blog.

Hoy quiero compartirles el guion que se utilizó para crear el video CONSTRUIR PARA VOLVER que hice para Encino Ferretería. Esperemos les agrade y de antemano muchas gracias por dedicarle un poco de su tiempo. Abajo dejaremos el video por si gustan verlo.

Construir para volver

Siempre añoramos darles el lugar ideal a las personas o a las cosas que nos importan. Hay lugares que ya existen y sólo es cuestión de llevar a la persona o a la cosa al lugar que se merece. A veces podemos delegar y que otra persona haga el trabajo. Pero hay ciertos momentos que algo nos dice que debemos ser nosotros quienes tenemos que construir ese lugar ¿por qué?

¿Por qué nosotros? Construir ese lugar requiere tener cabeza, voluntad y motivación. Es tener noción mínima del espacio y la manipulación de lo que conocemos como materia. Es tener ganas de embellecer, en nuestras posibilidades, el espacio donde habitamos.
Pero también es el reflejo de una voluntad interna que se exhibe a través de las habilidades de la mente y las manos. Es lograr fijar la materia y el tiempo a favor de la expresión y el equilibrio. Es tener conciencia en primer plano de lo que hay dentro de nosotros y cómo se transmite a través del cuerpo.

Es una de las variables formas de mostrar el orden de nuestros pensamientos, en cómo interpretamos el mundo que conocemos y cuál sería la manera magnífica que nos gustaría verlo ordenando. Y es la humilde morada, la maqueta que representa el orden que tanto anhelamos ver.

Quizá cuando construimos, estamos en la búsqueda de una armonía perdida y todavía presente en la vida natural. Y añoramos algún día volver a los días felices, cuando la naturaleza nos daba de sobra y no había necesidad de acumular. Construir se vuelve un grito de nostalgia a algo que no volverá, pero que parece un regreso a nuestro verdadero hogar.


A veces nos preguntamos ¿tanta inversión y tiempo para qué? ¿Para un pasado que no volverá? Pero quien ha construido no busca el pasado sino un equilibrio con el presente, rescatando lo mejor del pasado para encontrar el futuro deseado. Donde tenemos autoridad sobre nuestra habilidad y el saber.Cuando el trabajo se ha terminado, es cuando volvemos instantáneamente a los días felices, de inmensa paz y satisfacción.  

Pecamos cuando construimos cosas y las usamos sin contemplación previa. Pero date el tiempo de contemplar lo que has hecho, aun si está lejos de ser perfecto. Y más si hay una taza de café como pretexto.
Vive la quietud y la armonía. Y date cuenta de que las cosas más importantes están más cerca de lo que crees, esperando a que tengas el tiempo de contemplarlas.
Algunas veces se externalizan y se les puede dar forma construyendo, pero otras simplemente se encuentran mirando dentro de uno mismo.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=qG-NQemdJuU?si=1_ufXn0ETxgN0U-Z&w=560&h=315]