Es una necesidad muy fuerte: es moverse. No hay otra manera de vivir. El reposo es el sueño que nunca se alcanza. Cuando reposamos demasiado nos arruinamos ¿Existe el reposo absoluto en el universo? La física nos ha dicho que no. En el plano personal quizá tampoco exista y quienes están en reposo por tragedias de la vida, entran en desesperación. Al cuerpo le duele más el reposo que el ejercicio extremo a largo plazo; cobra carísimo la inacción. Hay que aceptar que nunca estaremos en calma absoluta, incluso después de morir.
Hay que empezar por aceptar y sacarle jugo a ese destino: empecemos lento pero en movimiento.
