Tengo un gato

Tengo un gato y sé que a nadie le importa pero tengo un gato y les diré cómo qué pienso al respecto.

Siempre me había acostumbrado a tener perro, ver cómo enloquecen cuando uno llega a casa. Aprendes a leer su ritmo de actividad y lo que comen, cómo se les puede enseñar para que hagan del baño en lugares apropiados. Se vuelven la sombra de uno y es bonito pero a la vez triste cuando debes dejarlos solos en casa. Son muy apegados al ser humanos. Son animales de manada y requieren mucha compañía y salir a tener actividad física entre ellos.

Los gatos en un caso un poco distinto. Son apegados pero no al extremo de los gatos. Les encanta estar contigo pero también que los dejes a solas. A veces te reciben cuando llegan y otra te ignoran. Son muy curiosos y aprender a sondear en toda la casa. No comen demasiado. Pueden tener actividad física sin que esté uno presente pero hay que jugar con ellos también. Los gatos casi siempre dan esa sensación de ternura por sus rasgos faciales. Son muy inteligentes y muy limpios. Eso me ha gustado mucho de tener un gato.

Es verdad que requieren mucho cuidado y mucha atención ya que suelen ser en algunos aspectos muy frágiles. Pero también se sabe que suelen adaptarse a las circunstancias. Sé que hoy existen demasiadas opciones para cuidar y mimar al gato, pero siempre hay que darle rienda a su naturaleza, a sus instintos de caza. No es lo mismo a que vuelvan a su estado salvaje, pero siempre es bueno que tengan herramientas para aprender a sobrevivir, en caso de que se pierdan, se los roben o estén en peligro y uno no pueda cuidarlos. No tratarlos como tontos sino como animales que necesitan cariño pero también desenvolverse como felinos que son.

Estoy muy a gusto con mi gata, pero ya veré qué es lo que me espera.