Lo que son las coincidencias. Mientras revisaba algunos textos de blog antiguos en mi computadora, encontré una “maravilla” de texto que escribí hace una década exactamente. Lo guarde a propósito no tanto para salvarlo, fue más para reconocerme en ese escrito y ver cuánto he cambiado desde ese entonces. Ha sido una buena experiencia leerme; pensé que sería bueno vivir tal suceso pero no al grado de considerarlo magnífico.
Lo compartiré porque creo que lo entenderán o ya habrán vivido una experiencia semejante. Les advierto que no hay nada sorprendente en este texto porque está lleno de errores: pobre argumentación, poca profundidad, mala continuidad de las ideas expuestas, el texto acaba cuando apenas va comenzando. Pero lo valoro tanto porque quizá fue mi primer texto serio y sincero, donde empezaba a tener visiones del mundo o ideas influidas por lo que hasta ese entonces había leído o escuchado. Hasta ese entonces no había concebido algo parecido. Y aunque me han dado ganas de corregirlo creo que lo más sensato será dejarlo como está.
Fue un parteaguas hacerlo. Por ello, comparto uno de los momentos que realmente cambiaron mi vida interna.
La Vida Interna
(Publicado el 8 de noviembre de 2009 en un lugar que ya no existe)
Todos somos capaces de decidir el trayecto de nuestra vida y la forma que queremos darle. Para muchos la vida debe ser perfecta sin los tropiezos comunes, otros gustan que sea nivelada, con sus respectivos altos y bajos, y muy pocos, yo diría que nadie, busca que ésta sea nociva.
¿Qué es la vida? Es difícil resolver la pregunta, incluso tratar definir la vida de uno mismo es prácticamente imposible. La biología lo explica con las teorías que alguna vez dio Darwin. La filosofía nos la explica con la relación de un deber ser. La religión ha hecho un imperio con el génesis que hasta hoy prevalece. En fin, es el debate de hoy en actualidad.
Debo admitir que no fue un tema preparado, pero el acordarme hace que pueda concretarlo en los párrafos consecuentes. ¿Cómo es nuestra vida? Creo que todos nos hemos hecho esta pregunta desde que la razón forma parte de nuestro ser. Hemos puesto un significado muy importante sobre lo que fue, lo que es y lo que será.
La vida interna desde que nacemos hasta que nuestra existencia desaparece, tratamos de hacerla “la mejor de las vidas”, buscando cosas de las cuales carecemos y es notable que haremos todo por ello, incluso, sin establecernos límites, lo que nos puede llevar del esplendor a la destrucción.
“Mi triunfo debe ser visto por los demás”, ese es el lema que nos ponemos en la vida, de otra forma, nuestra existencia no tiene sentido. Tenemos tal preocupación por la vida que en numerosas ocasiones olvidamos aspectos humanos y vamos por el camino de un materialismo que seduce al ser que se encuentra en su dominio. Éste sufre de una amnesia de la cual buscará la salida cuando ya es demasiado tarde. Así ocurre la vida del hombre, queramos negarlo, es una verdad que se vive a diario, desde el que vive en la abundancia, hasta el que la carece. Se deja al vacio la opción de dedicarnos un tiempo, para nosotros y para los que se encuentran alrededor. Incluso y frecuentemente, tendemos a un individualismo impresionante pensando que el mundo sólo fue hecho para nosotros y no para los demás, aquí puede concluirse que el individualista terminará como fue su vida: sólo él.
La vida interna aparentemente está en control, pero encontramos seductores que nos van a consumir y de los cuales podemos sanar, o de los cuales podemos morir. Así es la vida interna, que en mejor traducción sería “La vida humana”, porque esto no pasa a unos cuantos, ni a mí, ni al lector, a todos por igual. Es una de las leyes de la vida que debe cumplirse. Cada quien conduce su propia vida. Aunque la vida no se defina jamás, lo que sí entenderemos algún día es cómo la vivimos, cómo la explotamos, cómo la disfrutamos, que le faltó, en que falló.
Algo que concierne una vida es el afecto que recibimos en la existencia, porque la cantidad de afecto, sin importar el número de individuos que nos lo concedieron, nos mostrará la cantidad del recuerdo.
Nada mal…para empezar.
