Tener a la mano lápiz y papel era un truco que usaban hasta los más creativos siglos atrás. Porque bien se sabe que, a la mente más abusada, se le escapan las ideas y atraparlas sólo es posible con un pedazo de papel y un lápiz, para guardarlo y desarrollar esa idea con más seriedad en el escritorio, en un lugar tranquilo e invadido con ese estado de flujo tan característico de las grandes obras y contribuciones.
Ahora, con la tecnología disponible lo hemos dejado a un lado y quizá, con suerte, tengamos a la mano un lapicero donde tal vez escribamos algunas cuestiones o actividades de la vida cotidiana (lista del super, algún número telefónico). Pero la prisa no retiene y no ayuda a la solidez del conocimiento y del pensamiento. Por eso, no tiene sentido abandonar totalmente la escritura a mano. Tiene muchas ventajas el coger ideas y pensamientos con lápiz y papel ¿cuáles? Por ejemplo, se fortalece la creatividad y se retienen esas ideas valiosísimas que se nos escapan por el progreso de la vida cotidiana. Y si bien existen fabulosas aplicaciones que nos permiten retener las ideas, la atención que préstamos no se equipara ni de broma a la que se tiene cuando se coge una libreta y una pluma. Y para que en la vida nos vaya muy bien, se requiere ejercitar y explotar la atención plena. Una aplicación tiene la suerte de poder fijar una idea (si no la hemos perdido en el tiempo en el que buscamos el teléfono) pero no el poder de desarrollarla.
Dostoievski, Faulkner, Günter Grass, Pablo Neruda, tenían ese hábito. Pero no necesitas ser escritor para poder tener a la mano tu papelito y soltar esas ideas revueltas que buscan la expansión. Y aunque no pretendas exponer tus ideas a los demás, aunque lo veas como algo íntimo que quieres guardar, debes saber que el escribirlo a mano ayudará a mejorar la calidad de tus pensamientos o al menos a mantenerlo.
Además, existe una sensación no tan fácil de explicar cuando se tiene a la mano donde escribir, aún si nuestra letra es fatal. Pero cuando se termina ese mini escrito, termina siendo una experiencia de plenitud y orgullo. Al menos para mí lo es, ya que es el método que ocupo para crear los posts y los sucesivos vídeos. Hacerlo en el teléfono no es tan satisfactorio para mí, aparte de lo engorroso que es escribir con los dedos. Además, de que siempre estás a un paso de clickear y perderte en el mar de distracciones de internet. Con la computadora es casi lo mismo. Y con toda la potencia de los teléfonos, ordenadores, la IA, me seguiré aferrando a tomar lápiz y papel. Para quien ya lo haya hecho, sabrá del placer que es escribir a mano, aunque está termine doliendo.
Nada te impide coger lápiz y papel. No sólo te lo agradecerán tus pensamientos, también tus emociones. Y es ridículamente barato (aunque aquí depende lo que te gusté comprar). No hay que abandonar la tecnología porque gracias a ella podemos llegar a muchas personas, cosa que con medios analógicos multiplicaría el costo y el tiempo. Pero puedes expandir el potencial de lo que quieres exponer o enseñar si asientas las ideas escribiendo a mano. Si tu curiosidad ha nacido con este post, te invito a que lo intentes, siquiera una vez.
