Escrito de actualización

Tiene meses que no he escrito, obvio. Sería más fácil tirar este blog al olvido pero no sé qué me impide hacerlo. Es algo que no quiere morir, que no quiero que muera y que merece perecer. Quizá es que no puedo negarme a escribir, aunque no tenga tiempo, a veces ganas, a veces motivación. Pero tiempo siempre hay, aunque sea un post de 5 minutos, mal escrito, pero con la intención de seguir escribiendo. Y sí, a veces no hay ganas y más cuando estás enfocado en las cosas más urgentes, pero sé que un poco de “ganitas” hay, sino no tendría sentido alimentar un blog que nadie lee y mucho menos tiene grandes incentivos para continuar. Y la motivación, pues más de lo mismo, no abunda, pero siempre habrá en algún momento y es la que tampoco muere.

Me he preguntado si hubiese podido vivir de escribir (si lo hubiera logrado) ¿valdría la pena? Y mi respuesta es NO. Y no sé si es porque la vida no me ha tratado muy mal, pero siento que no lo cambiaría por lo ya vivido. No lo tengo todo, pero no me hace falta nada, y lo que me falta son meras cosas superficiales que no hacen que su ausencia menos mi existencia. Tengo a mi familia (con sus problemas pero ahí están), mi pareja, de lo material lo indispensable y hasta muchos gatos que no pensé que serían parte de mi vida y menos en estos tiempos.

Sigo aprendiendo muchas cosas nuevas en esta etapa de mi vida, y en estos últimos tiempos cosas espirituales que tiempos atrás desecharía por no ser tan “científicas” o evidentes, porque no las he vivido o porque no las puedo ver. Pero me ha beneficiado en la vida, incluso al no tener una noción precisa de ellas pero practicándolas por mero deber moral. Aunque también he podido darme cuenta de los errores del pasado y mis defectos actuales. Y aunque nunca seremos perfectos, siempre es bueno encaminarse en el cambio constante aún sabiendo que final no hay. Lo que deseamos, lo que pensamos y lo que sentimos hacía los demás y hacía nosotros repercute más de lo que nos gustaría creer. Nos vamos ganando la vida que pensamos, imaginamos, queremos y deseamos; no de la manera superficial en que podemos desear dinero o amores, sino a un nivel muy profundo y todavía desconocido.

Me sorprende ver que hay muchas cosas de este mundo y de lo que parece que hay fuera o en otros planos que desconozco. Quizá en un futuro hable más de ello, pidiendo perdón de antemano si no soy capaz de aterrizar las ideas que deseo transmitir o si lo entiendo mal. Pero hay cosas que no son muy comprensibles para estos niveles y me gustaría en primera, explicarlo para reafirmar lo que lograse entender, y en segunda, compartirlo y esperar que a alguien que lea esto pueda servirle.

Espero no abandonar este pequeño sitio personal, al cual le tengo mucho aprecio. Y si lees esto, te agradezco el tiempo que le has dado a esta lectura y a revisar el blog. Ojalá algo de esto pueda servirte (prometo no abandonarlo y seguir escribiendo) o por lo menos entretenerte de manera sana. Hasta pronto.