Tiene meses que no he escrito, obvio. Sería más fácil tirar este blog al olvido pero no sé qué me impide hacerlo. Es algo que no quiere morir, que no quiero que muera y que merece perecer. Quizá es que no puedo negarme a escribir, aunque no tenga tiempo, a veces ganas, a veces motivación. Pero tiempo siempre hay, aunque sea un post de 5 minutos, mal escrito, pero con la intención de seguir escribiendo. Y sí, a veces no hay ganas y más cuando estás enfocado en las cosas más urgentes, pero sé que un poco de “ganitas” hay, sino no tendría sentido alimentar un blog que nadie lee y mucho menos tiene grandes incentivos para continuar. Y la motivación, pues más de lo mismo, no abunda, pero siempre habrá en algún momento y es la que tampoco muere.