Encuentro con las mañanas

Se habla mucho de cambiar hábitos, de que te levantes a las 5 am para ser más productivo, hacer mucho ejercicio y generar dinero. Y no están mal esas ideas, pero es notorio que siempre se busca el tener más tiempo para seguir produciendo. Sin embargo, hay muchas posibilidades de fracasar si sólo se tiene en cuenta la utilidad de algo y no hacerlo también por una motivación intrínseca, es decir, levantarnos temprano para despejar la mente, encontrar menos ruido, estirar las piernas o simplemente por ver los amaneceres que nos hemos perdido por tanta desvelada o no perdernos del “misterio de la noche”.

Leer más

¿Hemos despertado?

¿Hemos despertado? Es la pregunta que más resuena en estos últimos tiempos a la vista de nuevos paradigmas. Ahora más que nunca vemos cómo muchas situaciones, contextos o creencias que dábamos por ciertas empiezan a caer ¿Qué pasa antes de nacer? ¿Qué pasa después de morir? ¿Cómo es nuestro verdadero origen? Todas y más preguntas empiezan a recibir muchas respuestas, unas muy coherentes y otras demasiado fantasiosas. Pero lo importante es que estas preguntas ya empiezan a cuestionarse más y no tomamos la primera pregunta que nos ofrecen los que dicen tener las verdades absolutas.

Leer más

El estado de flujo

¿Has vivido ese momento especial donde juegas, escribes, observas, construyes y no existe nada más? ¿Dónde los problemas desaparecen sin importar su intensidad? ¿Dónde la mente y el cuerpo se alinean para crear o disfrutar de alguna actividad o pensamiento? Seguramente sí, si no, no estarías leyendo esto ni entenderías lo que trato de decirte. Y claro, hablo del estado de flujo.

El estado de flujo es “ese estado en el que uno se siente completamente absorto en una actividad que proporciona placer y disfrute”. Y si quieres saber más a profundidad recomiendo que leas el libro que mejor lo ilustra: Flow o Flujo de Mihaly Csikszentmihalyi. A partir de ahora me enfocaré en los que el Flujo hace por nuestra vida, por qué deberíamos adoptarlo y siempre buscar momentos donde este flujo aparezca, así sea en actividades de disfrute, de alta concentración o en las que parece que nada hacemos.

Leer más

Escrito de actualización

Tiene meses que no he escrito, obvio. Sería más fácil tirar este blog al olvido pero no sé qué me impide hacerlo. Es algo que no quiere morir, que no quiero que muera y que merece perecer. Quizá es que no puedo negarme a escribir, aunque no tenga tiempo, a veces ganas, a veces motivación. Pero tiempo siempre hay, aunque sea un post de 5 minutos, mal escrito, pero con la intención de seguir escribiendo. Y sí, a veces no hay ganas y más cuando estás enfocado en las cosas más urgentes, pero sé que un poco de “ganitas” hay, sino no tendría sentido alimentar un blog que nadie lee y mucho menos tiene grandes incentivos para continuar. Y la motivación, pues más de lo mismo, no abunda, pero siempre habrá en algún momento y es la que tampoco muere.

Leer más

Cultiva tu jardín

Parece una suerte de derrota anticipada pero en el fondo es todo lo contrario: hay que hacer a un lado al mundo. Siempre quedará tanto por hacer y sobradas ganas de contribuir a un mundo mejor. Hay razones muy justificadas para combatir a “los malos”, los crueles, los sanguinarios y déspotas que abundan. Pero nuestras manos poco servirán para acabar contra ellos y las preocupaciones que causan. Incluso, puede que acabemos contribuyendo a la miseria que queremos exterminar.

Así como hay tantas razones para preocuparnos, asimismo las hay por la cuales debemos reducir la importancia que le damos a las catástrofes del mundo: nuestro rincón del mundo es muy parcial y nuestras visiones sesgadas y erradas; los sistemas sólo cambian a través de los siglos y sus errores se terminan repitiendo; los cambios brucos acaban en violencia y la alternativa es peor en gran cantidad de casos. Algo más paradójico es que incluso, teniendo la suerte de ser un genio muy influyente y ser aceptado (además), el cambio al que aspiró esa personalidad tardará siglos en establecerse. Pocos pueden vivir para ver la grandeza de sus acciones.

Leer más

La batalla contra la soledad

Se nos ha convencido que estar solo es anormal. Tal vez sea porque ahora una persona puede gozar de una gran independencia sin ver comprometida su supervivencia. Antes esto era imposible, aunque es cierto que abundaron los casos entre los primeros cristianos, los misioneros y algunos monjes que hicieron del retiro su modo de vida. Pero para la persona promedio la soledad no era un estado natural; se vivía apegado a la familia, a la pareja y a su descendencia. Vivir solo era para ciertos espíritus poco comprensibles o para los desahuciados.

Es difícil saber si la soledad gozó alguna vez de buena reputación, pero es cierto que ahora se la experimenta como un tormento. Salvo excepciones entre la gente de conciencia elevada, vivir la soledad ahora afecta la vida de quien la padece, casi siempre contra su voluntad. Pocos la desean y quien termina viviéndola la sufre y no espera el momento para encontrar el remedio o la persona que termine con la agonía. No vamos a negar que sí, que estar solo o sentirse profundamente aislado puede dañar hasta la salud física de una persona. Pero no menos dañino es vivir en una convivencia forzada. En el primer caso se es un poco más libre, pero nos sentimos separados del mundo; el segundo estado nos sentimos seguros, pero poco libres.

Leer más

La fotografía es nostalgia

Pocos actos provocan la nostalgia más pura que el ver fotografías. Desde que tenemos conciencia, cuando entendemos los detalles y a las personas que hay dentro de cada fotografía, podemos vivir la nostalgia más pura. La nostalgia es en pocas palabras el tipo de tristeza que llega con el recuerdo de ciertas cosas o personas que ya no están o ya no son cercanas. Quizá las fotos que más nos gustan no sean los paisajes de profundos azules, los rostros bien parecidos o la muestra de intensa felicidad, sino las fotos que nos hacen vivir de nuevo en la imaginación aquellos momentos que ya se han ido.

La fotografía es nostálgica porque ayuda a que naveguemos entre recuerdos y reconozcamos quienes éramos. Es la clara evidencia de lo pésimos o geniales que fuimos en esto o con aquella persona, lo cerrados o abiertos que eran nuestros ojos al observar el mundo. La inocencia que teníamos y que ha ido muriéndose lentamente. Es, a veces, el punto donde estuvieron los muertos o donde no existían los vivos.

Leer más

Recobrar el Tiempo

¿Alguna vez te has planteado la idea de encontrar el tiempo perdido? ¿Has sido capaz de ver de qué modo se te han ido las horas y los días de tu vida? ¿Tuviste la improbable suerte de aprovechar cada instante o sentir la tragedia común de perderlo? ¿Al menos este pensamiento encontró un refugio brevísimo en tu cabeza en esas noches insomnes? ¿Nunca se dieron cuenta de esto, no ustedes los vivos que aún pueden arrepentirse, ustedes los muertos que ya no pueden lamentarse esta tragedia muy humana? ¿Por qué no lo vemos venir hasta caer la noche?

Leer más